viernes, marzo 9

Zozobra en el confín del delirio...


 Brandt-Campbell



Al levantarse el sol
la rama se vuelve pájaro
el viento arrastra el secreto desde el umbral de la  ventana
el azul baña el cielo luego de haber sido cortejado por luceros
el sol con curiosidad observa al amante que escribe
como ola oscilante en el lienzo con pasión empapa
se propaga el verso como verano en invierno
los labios vuelven a besar la caricia dejada
la mirada del poeta continua espiando el sueño estival
entre el oleaje de las sabanas
terminan zozobrando
su cuerpo
en el confín del delirio ….





Xiomara Beatriz.

martes, marzo 6

El espíritu de la belleza...


Rene Magritte.

El vestido cuelga como un espectro lejos de la belleza del cuerpo .

Xiomara Beatriz 

jueves, marzo 1

Herida negra...


Xiomara Berrios fotografía.



El gran reloj de la plaza azota la tranquilidad del pueblo
el sol aún ruge sus cantos líricos sobre el tejado
los pasos se extinguen bajando aprisa las escalinatas
la hierba sedienta reserva apenas gotas de humedad
para los pies desnudos que van dejando huellas
de pronto le ve detrás de la ventana como una herida negra
con sus ojos gritando que su alma
es un invernadero
el como ella han sobrevivido
 de lo que todo ensombrece
en un mundo sin rumbo



Y
 cuando sus miradas se encuentran detrás de la palabras
la barricada de lo absurdo ella salta
se preña de intensos colores el vientre del cielo
 el comienza su ronronear en la vereda
sabe que ella lo escucha desde el alma
cuando sus versos recita
el se adueña de la noche por los caminos agrestes
con su marcha esquiva.

Xiomara Beatriz .


lunes, febrero 27

Inquietos ante el silencio...



                                       Monia Merlo

Frente al espejo
 ronronea el tiempo
ante nuestro encuentro
las flores se vuelven estrellas
los sueños suben a la bóveda del cielo
el sol emerge de la sombra
 el mar borbotea intensamente 
su alegría en la orilla
los dedos humedecidos
 de las musas garabatean versos
y la garganta armoniosamente
 tararea musicales notas

Igual que lobos en el bosque 
caminamos inquietos en el silencio
ruge de pasión la sangre como una loca serpiente
tomamos la vida por la cintura
le cerramos los postigos
 a la melancolía .

Xiomara Beatriz.


martes, enero 31

Estalla el fuego en el cielo...




Estalla el fuego en el cielo
gruñe su reflejo en las persianas 
los vacíos se comienzan a llenar de anhelo 
el azul es una dulce ostentación en la cornisa 
los pájaros suspendidos en el cielo
parecieran palabras queriendo germinar en el silencio
comienza a devorarse el enigma
el espíritu lleno de alegría es ligero
la imagen presentida aguarda detrás del espejo… 


 El sol en su ebriedad esta cantando
se corroe la gélida distancia
los dedos tiemblan latidos del corazón
los ojos alumbran el camino en medio de la sombría espesura
pero aves enfermas de nostalgias comienzan a poblar la cercanía 
la flor solitaria es abatida por el implacable soplo invernal
se marchita el lenguaje de los ojos enamorados 
la bestia deja sus fisuras y se comienza a beber la ausencia …



 Xiomara Beatriz

miércoles, enero 25

Un breve paseo...


Crepita la tarde con su continua sinfonía de hermosura
el viento arrastra los espectros del árbol derribados
el color va inclinándose suavemente en el ensueño infinito
en el proscrito confidente azul ahora vagan ágatas de fuego
el gris de la piedra se estremece por la percusión de la existencia
respira el silencio su enigma entretejiendo profundas melodías
boga la soledad como ángel guardián…



  Los pies sumergidos en el agua viva no vacilan
ecos pretéritos como largos cabellos van flotando
se desgarra el enloquecido vestido hecho de versos
apenas se balbucean presentes
el espíritu se hace poema
la noche primavera
se trepa en el ruido de las estrellas
mientras ronronea la luna
en el jardín de los geranios…

Xiomara Beatriz 

jueves, enero 12

La niebla...

                                          Xiomara Berrios.


Salados cristales resbalan en la comisura
 que una vez la sonrisa hábito
el viento ahora calla
ya no sacude todo a su paso con ráfagas de alegría
una impávida niebla rodea la hoguera de su corazón
va atravesando el sueño
sin los rostros de antaño en el horizonte
bajo la tormenta de álgidas rosas blancas 
ahora se encuentra


Las horas sin cosecha el tiempo marchita
las nubes que todo lo rodean mueren al tocarlas
extrañas formas en la arboleda menguan a lo lejos
su mano palpa con angustia las paredes
como una niña extraviada escucha el latir de su corazón
el frío gris se corroe a su paso
ve el candado pero no encuentra la llave
 siente que la jaula al final
se devorara el pájaro.

Xiomara Beatriz 

domingo, enero 1

Bordando sueños...








Escribo para mi misma
mientras el aullido del lobo todo lo inunda...

El dorado sol tiembla su agonía
en el teñido catre de mil colores...

La luna se adorna de diademas de estrellas
mientras la luz mengua...

El viento se esconde en el arbusto
presintiendo el vocablo...

La voz de las letras corroe con su sed
el lienzo...

Alucinado el silencio huye despavorido
ante su acústica...

La noche embellecida de versos
al otro lado de la ventana sonríe...

Canta su embriaguez la pluma
con su mar de ébano...

En ese vaivén viaja sedienta
el alma...

El sutil aliento de la lámpara
conmovido observa...

Se comienza a bordar el sueño…


Xiomara Beatriz

martes, diciembre 27

Nuestra Navidad...



Resuena bajo el vetusto árbol una balada de invierno
el gélido viento como ola invisible va levantando las cortinas
el tiempo del presente me saquea con alas de arcángeles
tiembla el corazón ante el conjuro del destino
en una galería de letras como alondras de brioso aleteo
viajabas al igual que yo en los sueños
en tu irreal sombra me fije
en los nubarrones que coronaban tu incorpórea faz
tus ojos desiertos de dulces melodías
la noche solitaria que deseabas para siempre abrazar
y
tuve curiosidad



Mi alma iba marcando el sendero en el transido poema
para poder regresar de la trovadora ciénaga
carcajada de niño como soplo luminoso
entre el babel de versos escuche
desnudando el cielo de un insólito mundo
el sol en su radiante cuna me sonrió
cantaba sus sueños locos con voz de tenor
la gravosa carga dejaste olvidada
para correr tras mis pies descalzos
decorada de travesuras fueron tus sonrisas
éramos felices cuando del luto te despojaste


El cuervo picotea con un extraño ruido el cristal
el impaciente tiempo me alcanza de nuevo
sonrió ante los recuerdos que pueblan mi mente
mi espíritu está feliz de haber viajado en tu alma
la estancia de tu presencia iluminada está
el dolor de la distancia en mi no tiene cabida
pues bajo tus letras he conocido
tu verdadera Navidad.



Xiomara Beatriz

martes, diciembre 20

Danza nuevamente la vida...


La taciturna lámpara arrulla con su luz mis letras
me voy entregado al poema bebiendo ávidamente de su esencia
como viviente pluma el se conduce en el acechante laberinto
la noche con su fanfarria a la pálida luna se muestra
el gato escapa con un discordante chillido
satura los rezos el templo
ángel de la alegría ven a esta región de muertos
vagones de angustia en ella transitan
fiebre de ávida glotonería  padecen…



Intento no caer en la trampa
cuando un burlón paisajista el esplendor del paraíso
en la tela sonriente empapa con perfecta claridad
hago caso omiso a los señuelos del sachet envenenado
mi corazón se ahoga en la melancolía
el mármol con su fría belleza le hace marco a la soledad
un gran ángel de bronce el tiempo espera
donde el amor no se invente…



La fatuidad con sus ajuares  de seda me acaricia
la natura con su inspiración me rescata
las húmedas brumas del pantano disipa
adivina mi ardiente corazón flotando entre turbias aguas
moribundo el fatuo mundo de mi se aleja
el ocaso y la aurora se juntan
me inclino ante su belleza
sobre mi vientre danza
nuevamente la vida …



Xiomara Beatriz




martes, diciembre 13

Entre la salvaje hierba...


 Entre el canto de las hojas que en el entorno vuelan
 baila el sol colgándose de las ramas 
sigue el compás la silenciosa nube
 como grandes alas blancas
 que en el azul se agitan… 


 Cuelga del cuello el ardiente beso
 que pobló la piel de deseo
 embelleció con su humedad 
lo que antes estaba desierto
 amenazando para siempre quedarse
 entre la salvaje hierba … 


 Comienza la lluvia a inundar las cavernas
 aulla el lobo en su pertinaz carrera hacia la profundidad del bosque
 la suavidad de las laderas en éxtasis él las recorre
 estallan los colores en las encrespadas flores
 con fervor ellas repite su plegaria 
que también ansían por él
 ser habitadas… 


 Xiomara Beatriz