viernes, noviembre 18

El inalcanzable secreto .

                                                     AJ Arabzadesh


La enloquecida humanidad
consume con avidez
el opio que vocifera
el vendedor de pesadillas
mientras al infierno los amarran
en su delirante petulancia
Se fragua la trampa
las calles se rinden ante el oropel
que se perfuma en antiguas cloacas
la imperfecta cortesana le acompaña
sus ojos siguen denegándole las lágrimas
de la voluntaria inmolación de su alma
Ya trepa el venenoso brebaje degustado
se despliega el turbio alboroto de las comparsas
como gusanos en fruta podrida florecen
y se balancean como afiladas guillotinas
ante las espantadas miradas
juzgadas por ellos
mientras sus gargantas
se desangran en la yedra
Nefandos de regocijo se acrecientan
forcejean contra ellos todas las edades
un pie ahora se aferra al moribundo mundo
se subleva los sueños de quienes no se revuelcan
ante el fango del déspota que ahora reina
el ocaso con su fúnebre pompa
los adventicios desvisten dando paso a la aurora
¿A dónde iremos ahora?  
se preguntan los hacedores de tumbas
su reflejo en el espejo les atemoriza
lo eterno un cayado de arcoíris les alcanza
se enmienda el horizonte
la golondrina vuelve a creer
en la primavera cuando se posa
sobre la rama que el amor le ofrece.
Y todo vuelve a nacer
en el inalcanzable secreto
que nos habita.
Xiomara Beatriz

4 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Ciertamente "todo vuelve a nacer/en el inalcanzable secreto/que nos habita.

Un saludo cariñóso Xio.

Hasta pronto.

Jordi dijo...

En un mundo hostil, desesperanzado, hay que confiar en qué la golondrina vuelva a creer y el misterio de la vida recorra de nuevo su viaje cíclico para que todo empiece y acabe de nuevo...

Alfred dijo...

El ciclo vital, algo tiene que morir para que algo florezca de nuevo.
Besos.

Forastero dijo...

Es un gran poema.
El tránsito del hombre por las sendas de la, "muerte".

Pero... hay un algo especial y poderoso para aferrarse, y volver a ver aquel sol perdido.

Ese secreto tan guardado en la habitación de los profundos misterios.

Gusto de leerte, amiga.
Fue lo que tu poema me inspiró en esta primera lectura.

***