jueves, enero 7

La Maleta.....



El rugido del tránsito…las hojas que caen…las oscilaciones de los pasos en las veredas llena de transeúntes levemente cubiertos con ropa que mantenga la calidez del cuerpo… a mi lado la flor que perfuma de primavera mi vida enroscada en mi brazo cobijándome como sol de verano en interminable cháchara de niñas que con asombro van comentando todo lo diverso de la cultura… curiosos paseantes nos observan al igual que nosotras a las gaviotas que hunden su pico en el mar no lejos de donde estamos…mientras caminamos afrontando la colmada avenida llena de tiendas y nos reímos de la vanidad que nos acosa queriéndolo todo…tarde de manos unidas… de besos pedidos una y otra vez sin ninguna timidez como mendigo a la moneda siempre hambrienta de su amor y así vamos perdiendo el sentido del tiempo de aquí para allá en la voracidad de la vida… creo que somos afortunadas pues tenemos una deliciosa complicidad de amigas …hermanas… madre e hija …los susurros de las voces de mis hijos llenan el valle de los días de cantos… bailes …y muchas veces desconcierto porque vivir no es fácil menos conducirlos en el sendero correcto …pero cuál es el sendero correcto …solo podemos dejarlos vivir ya se irán forjando a partir de lo que experimenten pero teniendo la fortaleza de lo positivo que hayan vivido a nuestro lado …
Aunque como madre muchas veces el desasosiego me secuestre y los ojos se me colmen de agua salada como fuente de cristal a punto de derramarse al verlos abrir sus alas … se que los hijos son semillas que germinan se alimenta de la tierra de amor fértil que le brindamos… y luego entre una mezcla de timidez … seguridad se arriesgan a sacudir sus raíces al sentir las cosquillas de querer vivir sus propios sueños…juventud ardiente que empaca su maleta y va a buscar su destino…así es mi hija una luchadora…tratando de encontrarse a si misma …flor de muchos pétalos que exhalara su aroma a quien a ella se acerque …la que me llena de su luz desde el alba hasta el ocaso …es lo que hace cuando voltea a despedirse con un beso para darme valentía…
La miro partir con su carita de alegría y yo allí apoyándome del resquicio de la puerta para evitar demostrar mi melancolía … tengo el privilegio de conocer su alma …su valentía …sus miedos …las muchas pinceladas que en la vida ella da coloreando el mundo a su manera… respiro una bocanada de aire esa que me llene cada molécula del cuerpo y mi espíritu de la esperanza de que pronto volvere con alegría a disfrutar una vez más el estar junto a mi hija …aquella dulzura que llamo mi luna …
Xiomara Beatriz

9 comentarios:

NV BALLESTEROS dijo...

Querida amiga el tiempo pasa rápido, se que para tu corazón será lento, ese dulce aroma que te deja en tu alma, es el perfume más preciado, la melancólica te invade, alejala pensando en su regreso...
Te mando abrazos, besos.

TORO SALVAJE dijo...

Venga, ánimo!!!

Un abrazo de oso.

Jordi dijo...

Las maletas no sólo simbolizan viajes, desplazamientos físicos inminentes, sino sobre todo representan cambios en el espíritu, emociones, despedidas del alma, partidas y llegadas en la compleja geografía interior. En el viaje siempre dejas personas y cosas atrás. Es el precio de la aventura vital. Pero tarde o temprano, como en la gran aventura odiseica, se produce el regreso y la tristeza profunda del adiós deja paso a la alegría exultante del reencuentro. Los que se van, vuelven y son reconocidos por la calidez de sus brazos y el perfume inconfundible de sus cuerpos...

josefina dijo...

Precioso escrito. En tu hija veía a la mía, dulce, segura, luchadora y mucha veces tozuda.
Pero es mi apoyo y cuando esta adoro sus mimos.
Un beso

Suso dijo...

Seguro que no olvida el camino de regreso y pronto vuelve. Han tenido que ser días hermosos para ti..
Besos

Taty Cascada dijo...

Qué hermoso relato le has regalado a tu hija, yo también amo a la mía de esa manera.Existe una curiosa conexión con nuestros vástagos, tienen algo de nosotras y el resto es descubrimiento, pero las conocemos desde el vientre y cada detalle no nos pasa desapercibido, cada movimiento de párpados, cada guiño en la mirada.
Muy tierno, un beso.

Sombragris dijo...

Te comprendo plenamente...yo tengo dos luceros de 15 y 20 años...la mayor estuvo un año fuera de casa y yo la extrañaba muchisimo a pesar de que la "pequeña" llena cualquier espacio con su presencia (también tiene un blog que se llama "Bury me in Whitehaven Parkway").Por fin nos volvimos a reunir todos el año pasado aunque a veces unos vamos y otros venimos y aunque estemos separados en el espacio no lo estamos nunca ni en el tiempo ni en "la dimensión de las almas amables" como yo llamo a ese punto de encuentro constante en nuestros pensamientos estemos donde estemos.Admiro y celebro la valentía de tu hija y seguro que ella tiene muy claro la suerte que tiene de tenerte ahí ,a la vuelta de una mirada ,de un beso en el centro del alma....Animo y un beso para las dos.

Mcrow dijo...

Que bonito escrito.
Seguro que a tu hija le gustará mucho.

Un abrazo

Antonieta dijo...

Te Amo.
Mi alma y corazon siempre estan a tu lado.