domingo, abril 25

Y sin embargo…

Danielle Richard

Viendo los arboles pasar…acariciados por el viento sosegado… preñado de brotes de primavera…los arroyos parecen cantar entre el paisaje exuberante…el corazón se entrega a la ofrenda…el sol calienta con vehemencia...la vegetación claman lluvia…los labios como rojas azucenas florecidas suspiran…el amor no detiene su vuelo de luz…la turba de la ciudad se aleja…el dulce gemido del mar en la orilla arrulla…desvelo de aves surcan el cielo…el azul se desparrama confundiéndose con el mar en el horizonte…vagan los pensamientos de deseos como pájaros errantes queriendo llegar a su destino…bálsamo de quimera llega con mística de entrega…derrumbando muros…acallando la voz con un beso…en el rostro ahora dormido…


Ella se pregunta…el caballo que en el camino se avista…el tiempo le parecerá eterno…la hierba reposa perezosa como manto salpicado de despreocupados insectos…los ojos siempre ávidos con curiosidad todo lo escruta…ningún libro puede trasmitir la hermosura de la naturaleza…ni los sentimientos poseídos por los enamorados con certera precisión…conspiradores versos quieren de la fronda de las emociones a todo contagiar…el silencio cansado de reinar como golondrina quiere emigrar al callejón oscuro de la espera…cuando el poema hace su aparición en el ingenuo lienzo...


Con tus versos y los míos se construyen un mundo imaginario…vamos vagando por este camino del amor con el ritmo del latir…ya no pálido…ni vendado…sino con el arrojo de la pasión como potro desbocado...nos lleva a una incompresible mezcla de emociones…sentimientos…que muchas veces nos ahoga…navegando entre multitudes de vocablos que solo revelan lo superficial de lo que nuestro corazón siente…sin poder contemplar la hoguera…ni las manos que se buscan…ni la desnuda alba en la mirada…solo lo presienten…cuando en la ventana de las letras se asoman…


Devorando el canto que los versos entonan…se cuestionan muchos…será acaso el amor un tórrido ropaje de un fugaz verano…en estos tiempos de pertinaz invierno en el corazón…pero el amor es como la marea…llega…se aleja…nos enojamos con el…pero se extraña…para volver a buscarlo…quizás pensamos solo lo encontraremos plasmados en los libros…y sin embargo…tu y yo no somos imaginación…como el viento también existimos...y obstinadamente queremos seguir consiguiéndole sentido a la vida…pues ese amor que imaginamos algún día ya no será furtiva quimera…


Xiomara Beatriz

17 comentarios:

moderato_Dos_josef dijo...

Y no hay nada mejor que una amor primaveral... aunque yo nunca los he tenido. Amí me llegan con el frío invernal...
Besos.

Avril en primavera dijo...

Xiomara
son tus versos un mundo imaginario
donde la pasión asoma desde tu balcón
para descubrir tu corazón en mi ventana.
Besos amiga, eres un sol

reltih dijo...

un canto a los estados inéditos del alma.

Vani dijo...

sublimes tus palabras... me encantan... Te envio mi cariño!!

el iosu dijo...

..."tu y yo no somos imaginación"...

la figura y su reflejo en el espejo son dos?... o son solo uno?... y el encuentro de esa dualidad... no es acaso lo que llamamos amor?

besos

TORO SALVAJE dijo...

Cuando el invierno se instala en los corazones ya no se va jamás.
Es así de duro.

Besos.

Jordi dijo...

Cuando las manos se encuentran a través de los versos, de las palabras, es realidad esencial. El otro lado del espejo es sólo el camino, la senda mágica que conduce a la comunión de las almas...

Anónimo dijo...

No es la quimera
la que ronda la noche
de fría espera.

Son tus labios y los míos
florecidos de besos
en tus caderas

Suso dijo...

Amiga Xiomy, el amor mueve el mundo y tu lo sabes bien y si lo unimos a la naturaleza, tenemos un bonito paisaje que florece, ahora bien, a veces, es dificil, hay q esperar, hay q sufrirlo, pero algún día deja de ser quimera, seguro. besos

Rizar el rizo dijo...

Mientras el perspicaz invierno que el corazón siente congela parcialmente el amor, veranos cuajados de alegría se abren paso por las gritas del fragmentado órgano... y lo cura. Besos Xio

Taty Cascada dijo...

Siempre cuesta que llegue, a veces tarda más de lo soportable, pero sabemos que existe, y que debemos esperar...
Un beso.

Pao dijo...

Que bonito se siente cuando entras a este blog,las letras ,la música, bellisimo!!! es muy cálido !!!
Besos Xiomara !!!

Edgar CrOw dijo...

No puedo hablar tan bien como en el post, describiendo sabiamente lo que te puede pasar por el corazon y la mente. A mi si te digo la verdad, me cuesta describir con palabras todo lo que acontece dentro de mi corazon, tal vez por eso haya cometido tantos errores con mi ex, malentendidos, situaciones dispares que dificilmente se pueden controlar si no se actua sabiamente, en fin, felicidades por tu marabillosa cordura emocional. saludos

silencio dijo...

hola amiga. Es que me embobas con estas palabras que son la hermosura de tu persona. Estos cuadros que pones confirman que todo en ti es una sabiduria que llena, al menos, mi ser porque compruebo que eres un encanto por bonitas palabras, genialidad por la pintura y amable en comentarios...Cuanto me encantaria saber de tu persona ! besos, amiga. kuidate.

Adriana Alba dijo...

Querida Xiomara, así es el amor, como lo describes en tu bella entrada... un fuego que siempre hay que alimentar, un paisaje siempre renovable con sus fragancias y sus colores!

Un abrazo, y siempre es un placer tenerte de visita por casa.

Joe dijo...

Hermosas palabras que hacen despertar lo mas bello de la imaginación. La foto acompaña muy bien. Felicitaciones!

Un abrazo, José

Julio Fidel dijo...

Tu y yo no somos imaginación
como tampoco es imaginación la hoguera…
ni es quimera la quimera…
que me quema el corazón…
sigo ardiendo entre tus llamas si me llamas…
y si no me llamas…
sigo ardiendo en el infierno…

No me traigan más madera
a la pira de la ofrenda del amor
que para quemar mis huesos
son suficientes tus versos…
que solamente con ellos,
mi alma en llamas se alimenta…

Y aunque se me queme el alma
en el crisol de tu prosa
con el ardor que rebosa
no llamen a los bomberos
ni al equipo de extinción
para recobrar mi calma…
¡porque apagarla no quiero!

besos, Xiomara