martes, mayo 26

Amor


Joaquín Sorolla

Cuando lo veo es como llegar al borde del remanso que es mi vida junto a mis hijos... mi vida juntos a ellos es como vivir en una pradera llena de sol luminoso...donde suelo caer en la mullida alfombra verde y sentir el frescor de sus aromas...mis hijos son primavera... son la pradera donde siempre anhele estar donde todo es perfecto hasta en las mas evidentes imperfecciones es un lugar maravilloso....me gusta lo luminosa que es mi vida a su lado...amo respirar de las flores silvestres de sus estados de ánimos que van del violeta ...naranja amarillo... rosado y blanco tenue...amo sus sonrisas que son para mi musicales borboteos de arroyos rebeldes fuertes y dulces...amo acunarlos si vienen a mi en sus tropiezos...tristeza o malestares...los cuales son inevitables en la vida y bendigo cuando puedo tomar su manitos entre las mías...de ellos tomo la fuerza...la luz...la alegría... la fe al mirar sus caritas hermosas y tan amadas para mi...



Pero el amor de mujer esa otra faceta de mi que no desplaza mis otros amores....ese que siento cuando lo veo...toda mi razón se hace trizas y me siento sorprendida inmóvil como una adolescente...cuando lo conocí hice todo lo posible para permanecer lejos de el pero nunca mas pude dejar de mirar sus ojos...me estremecía cada roce...cada mirada o palabra casual que cruzábamos...no comprendo cuando o por que sucede pero esos hacemos los seres enamorarnos sin precisar por que un día...alguien entre la multitud logra captar toda nuestra atención...su respiración cercana me hace temblar...su pelo rebelde siempre me arranca una caricia de ternura...el roce de sus dedos entre los míos llenan de rubor mis mejillas y me acelera el pulso cuando sus dedos recorren la piel de mi rostro para separarme el cabello...



Es cierto que somos juguetes del destino pero también que somos quienes decidimos que vereda queremos transitar pero ahora solo pienso en este presente a su lado...amarlo es mezclar un poco de cielo con infierno...si amar es locura estoy algo loca y viajo con éxtasis en ese carruaje alado del amor donde rasgo las vestiduras de los miedos despojándome de ellos para abrasar cada poro de mi piel y adornar mi alma con el roció de la ternura del amor...el amor nos hace juguetear como pájaro enamorado en el cielo vibrando plenamente en su música...que resuena en la escala luminosa del rayo de sol logrando así pintar nuestro cielo de tantos colores ...


Amarlo es proferir los versos llenos del dulce candor de lo que mi alma grita...prisionero lo hago de los tules del oriente con los que danzo a su alrededor...prisionera soy de los suspiros robados cuando como libélula deambulo sobre las líneas imaginarias que voy dibujando en su piel...mis labios prestos están como mariposas con alas ligeras resbalando en un ir y venir por el sendero trazado...él es fuente cristalina de ambrosía y yo heredera de los desiertos tengo una eterna sed de Mi Mar.


Xiomara Beatriz





1 comentario:

Carlos dijo...

El cielo y el infierno continúa siendo tu gusto musical...mejor dicho esa extraña conjunción renuente a ser descubierta por mis toscos oídos...asi será siempre.Más tus letras, for ever al corazón.