
Cuna de mis ancestros, sola en mis aposentos
te acaricio en silencio, te bendigo Egipto
tú que has llevado este corazón mío en tus entrañas,
víctima del embrujo de tus desiertos soy, dueño de mis abismos
De tu oasis con pasión hambrienta aún estoy,
es allí mi amado Egipto donde me refugio
dando paso a mis versos esos que se acunan en el vientre
de los pergaminos y voy llenándolos con los jeroglíficos
que a mi alma dibujan.
Xiomara Beatriz