martes, noviembre 3

La ciudad del sol amada …


Las nubes grises se han tornado perennes conquistadoras de los cielos estos últimos días quebrando el azul del cielo…aquí todo tiene un color… olor… textura … sustancia diferente…el calor se evapora como las huellas en el pavimento tras la lluvia menuda mientras vientos frescos soplan haciendo tambalear las hojas…mis ojos en el horizonte fijos están mientras entrecruzados brazos reposan en mi cuerpo…aves alzan el vuelo desde la copa de un árbol cercano violando la tranquilidad de mi mirada que se desvía hacia ellos…pienso que yo como ellos he emigrado a tierras lejanas …asimilo ahora nuevas costumbre con vehemente curiosidad… percibo bostezos que no quieren zarpan esta tarde de los rostros que deambulan en la calle próxima a mi…yo elegí sigo con fe que fue lo mejor para mí y mis hijos …por eso estamos aquí ahora con fe aprehendiendo nuevos hilos para trenzar una nueva vida… suspiro mientras en mi regazo un nuevo libro de resaltante portada color rojo de labios tentadores espera holgazán ser leído …lo acaricio con mis dedos mientras rememoro las flores tropicales de rojos carmesís …la intricada manera de expresarse de la tierra de donde provengo …el indómito torrente de alegría que envuelven los corazones que le otorgan una chispa diferente de otras regiones de mi país … ciudad musical le dicen pues es ungida de inspiración perenne… frases ingeniosas colgadas por doquier incitan la espontanea risa… la languidez de su lago igual que espejo abriga la luz del sol y más calor le otorga al ambiente citadino… mis ojos se nubla depositados en la nostalgia de este día plomizo de aquella urbe que su nombre cautiva y mi corazón hace temblar al recordar sus encantos…resucito sus amaneceres lleno de rumores de voces que aullaban vida palpitante en los mercados cercanos… de sus colores provistos en las paletas de pintores…de la metamorfosis diurna que discurre por sus amplías avenidas luego de la conquista y posterior migración de la noche …Todo se vuelve un concierto…ecos de la fulgurante espontaneidad de sus habitantes con bromas y risas tratando de disipar el desaliento que trae la cotidianidad …yo la invoco en esta tarde en mis recuerdos a aquella ciudad que abriga mis amores de toda la vida… que guarda mis secretos …que aleja mis ocasos cuando la visito… las nubes aquí cubren las alturas anunciando mas lluvia … la piel se me torna fría ansiando el abrazo de todos aquellos de alma sencilla que me aman …extraño el acento de sus voces familiares clamando mi presencia …el candor de los saludos extrañamente familiares de aquellos encargados de los sitios que solía visitar … la noche cae callada mientras los recuerdos me atrapan de la ciudad por el sol amada …

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nuevos hilos para trenzar nuevas circunstancias, nuevos momentos. Es la telaraña de la vida, imprevisible, que nos atrapa y nos envuelve misteriosamente. En días de nubarrones, es más duro todavía vivir lejos de los orígenes geográficos. Pero es en esos días tristes y grises cuando las gotas de agua de lluvia parecen perlas mágicas suspendidas de los hilos brillantes de las telarañas...

Xiomara Beatriz dijo...
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