miércoles, octubre 14

Invocacion....





Invoco el tiempo que arrogante transcurre, a las generaciones pasadas de ojos morunos que cargaban cantaros rojos para llenarlos de agua translúcida y fresca del Nilo de mis antepasados a aligerar el peso de mi desesperanza , presa estoy entre ir y devenir de las sombras , del amor y la pasión que como serpiente traicionera desde el principio del mundo ella que con ritmo lento te acosa, sin tu darte cuenta clava su colmillo e intentas respirar pues te ahoga su veneno que furiosamente circula en las venas hasta que sientes el golpetear de tu corazón sin bridas, ni estribos, y tus labios se hacen hambrientos de la suculenta dulzura que impulsivamente te llevan a aquel que es tu destino 


El alma te brilla como broche de diamante, cada frase, cada mirada teje blondas en el polisón de nardos que como cordero en sacrifico te engalana, se hinchan tus sentidos , el sol parece latir, el aire danzar, las fábulas son escenarios en donde te desplazas a tu antojo, el sauce junto al rió te parece mágico deambulas entres sus ramas caídas absorbiendo su verdor que te impregna de esperanza, ríes al sentir la vida que inhalas y exhalas con furor , el cielo adquiere color oro y granate en su crepúsculo mientras el sol en oración se inclina, la primavera se regodea en todo su esplendor, el almendro al pie de tu ventana te hechiza mientras tu libreta de nota sucumbe ante tanta prosa …



Como pájaro vuelas entre el empinado reto que el bosque te ofrece entre paisajes azules y verdes , la tierra absorbe tu luminosidad llevando el fuego de tu pasión hacia su centro y de pronto caes en hoyo húmedo vertiginosamente muros se alzan secuestrándote , ni el sonido de un crujido rompe el silencio donde te han sumido, sientes el imperioso brío, la angustia de salir de la desesperación como tren avanza, ya no vuelas, tu ligereza se ha esfumado y adquieres peso que te aposenta en la realidad , la melancolía como camino de mercado intensamente transitado hace zanja en tu alma y comienza a transcurrir ríos de dolor en ella ,te conviertes en carnada de pez en azuelo en el mar de la vida que te quiere devorar , sientes que flotas como estrella de mar llevada por las olas …

Lejos están los bosques que como hada traviesa hacías de el tu hogar , vivir sin ser visto es tu infantil opción pero no eres lata en alacena con fecha de expiración y en aquel momento te preguntas como trepar los muros en el que tú misma te has resguardado, como recobrar la fe en el amor de pareja, tocas el colgante de plata que tu hija te ha regalado que como precoz niñera quiere cuidarte y toda ceguera se desvanece, la belleza regresa solo fue un breve lapso que se fue de paseo, mi reacción es siempre de rebeldía ante el manto de sombras con el cual me quiere vestir el destino, cada reto una transformación con que exactitud hallamos la verdad en el fango que nos renueva , vuelvo a pintar las nubes de rosa , dormir la siesta debajo de un ciprés , preguntarme qué tan alto puedo volar al cielo a beber de la cascada de agua fresca de la fe en la mano que ahuecan con ternura aquellos que con amor me rodean, yo no reparto migas de pan, sin el pan de la vida que es el amor ; Aunque me derrumbo recobro siempre el aliento , acordes de arpas dulces de dulce música vociferan cerca de mi y me llevan al monte de los olivos entre arpegios de mandolinas de sus risas, de sus manos suaves de pétalos de rosas , ellos me brindan compartir el halo de fe que los circundan en la entrega más dulce y sublime de pequeños ojos morunos... arrebatando suspiros y ternuras en la flor de azahar, nunca dejare como lluvia leve de rociar su alma , estaré siempre escondida entre los crines del viento y cabalgare para bendecirleestaré entre la esencia de las flores que siempre le rodean , me confundiré en ternura mientras con paso estremecido algún día …en alguna vida …me lleve nuevamente el destino a cruzarme en su camino …

Xiomara Beatriz.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si te sorprendo con tus ojos morunos, heredados de tus antepasados, recogiendo agua del Nilo, me metería yo, sapo travieso, dentro dentro de uno esos cántaros que transportas con diligencia, para que cuando fueras a beber de uno de ellos, tu boca se juntara con la mía. Y de ese beso naciera un nuevo oasis de palmeras acogedoras, arena, barro, agua y ríos...

Xiomara Beatriz dijo...
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